Entradas Recientes
Lowell Brueckner
feedburner

Ingrese su dirección de correo electrónico:


Entregado por FeedBurner

Formando un hogar para la gloria de Dios, segunda parte

Etiquetas:


El amor de Dios en el hogar

Raquel: “Siempre recuerdo que mis padres tomaban tiempo para nosotros”.

“Mis padres fueron muy fieles y disciplinados en la manera en la que nos criaron. No nos metimos mucho en líos y problemas porque sabíamos que si desobedecíamos las normas habría consecuencias”.

Dan, Shelley, Anna, Ruth
Daniel: “Estáis envejeciendo y pensé que sería mejor escribir y haceros saber lo agradecido que estoy por los dos. Os amo mucho”.

“Después de una reunión en nuestra casa, cuando estábamos en la cama, me acuerdo que los dos vinieron a orar por cada uno de nosotros de cama en cama… en medio de la noche. Gracias por orar por nosotros y por continuar haciéndolo”.

“Cuando estuve en el 5º curso, papá me preguntó qué cosas me gustaban de la escuela, dejándome saber que me ayudaría a seguir lo que me interesara”.

“Una vez papá se sentó conmigo y me preguntó si yo pensaba que él era demasiado estricto con nosotros. Me acuerdo de decirle que no. No lo creo. Yo merecía todo el castigo que recibí. Cuando regresabas de algún viaje preguntabas a mamá como nos habíamos portado cuando no estabas. Si no nos habíamos portado bien, sabíamos que íbamos a recibir lo merecido… mamá ya nos lo había dicho. Íbamos al baño. Nos preguntabas lo que habíamos hecho mal, nos pegabas y después orabas con nosotros. No me acuerdo de que nos pegaras alguna vez estando enfadado. La tortura era que nos mandabas a una habitación y teníamos que esperar antes de recibir la disciplina”.

Un fin de semana con Mike en Barcelona

Etiquetas:

“Nuestro Dios está en los cielos, todo lo que quiere hace.” Salmo 115:3  “En todo caso, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá acaso lo moldeado al que lo moldea: Por qué me hiciste así?  Romanos 9:20 (unos textos que Mike utilizó en sus mensajes)

Mike compartiendo la palabra
En este momento estamos en Peñíscola, en la costa este de España, en una convención de obreros internacionales de la Alianza Cristiana y Misionera. El conferencista es Sunder Krishnan de Toronto, Canadá y, nuestro hijo menor, Mike, ha sido invitado a dirigir el tiempo de alabanza. Otras cinco personas vinieron con él desde Minnesota, USA. El fin de semana, antes de la convención, se dividieron en dos equipos… una pareja fue a Málaga, para participar con una misión que lucha contra los traficantes del sexo, y los otros tres fueron a Terrasa (Barcelona) para conocer una obra que se dedica a  alcanzar a los musulmanes.

Al llegar de USA estuvieron todos juntos en Madrid, pasando un par de días con los obreros de la ACM. Margarita y yo fuimos a Madrid el 8 de mayo, para recoger a Mike y dirigirnos desde allí con él a Barcelona. En Peñíscola, el equipo está trabajando con los hijos de los obreros. Una de las chicas está tocando el violín y la otra canta con el pequeño coro de alabanza.

Mike fue invitado el sábado por la tarde para dar un mensaje a los responsables del centro Reto y, el domingo, enseñó en la reunión principal en Ripollet, Barcelona. Tras la comida compartió con los jóvenes y después habló a los matrimonios y a las parejas de novios que tienen allí.

La palabra fue dada con poder, claridad y solidez, mientras Mike hablaba de la necesidad de mantener un concepto alto de Dios como la prioridad máxima de nuestra vida y vivir para darle gloria. Como alguien de la obra en Barcelona dijo, no hay palabras para describir lo que aconteció en esas reuniones, pero fue evidente que los mensajes trajeron convicción y un despertar.

Mike cantó en tres de las reuniones y, aunque las canciones eran en inglés, sin saberlo él, la mayoría también están en español, así es que todos pudieron acompañarle. Esos fueron tiempos especialmente ungidos y todos nos sumergimos en la alabanza y en la adoración.


Margarita y yo nos sentimos muy privilegiados por haber podido estar presentes y observar estos días especiales, al mismo tiempo que estábamos con nuestro hijo. Fue un honor para mí poder traducir para él. Muchas gracias a Jose y Ana, quienes nos hospedaron el fin de semana, bendiciéndonos en muchas maneras. Toda la gloria pertenece al que la merece, quien también, estoy convencido, nos dirigió a Sus propósitos para llevar a cabo resultados eternos.
  

Martin Lutero enseña sobre la fe y las obras

Etiquetas:


… una buena meditación para un domingo por la tarde.

Martín Lutero, 1525
Yo he estado intentando explicar por muchos años lo que es la verdadera fe y las obras de fe que la siguen. En el último libro que escribí, Tenemos un altar, tengo un capítulo llamado, “La identificación con las obras de Cristo”, lo cual es un intento que posiblemente te ayudaría algo entender el tema.. Apunto especialmente a los dos ejemplos que da Santiago: Lo de Abraham por estar dispuesto a sacrificar a Isaac, y lo de Rahab por esconder a los dos espías israelitas. Como anhelo mucho que las ovejas entienden, por eso, estoy muy agradecido por la poderosa obra de Martin Lutero, La introducción a la carta de San Pablo a los romanos, en lo cual él trata el tema con mucha más claridad, más allá de mis capacidades.

He escuchado a demasiadas enseñanzas sobre el tema que me suenan exactamente como las obras muertas que enseñan las religiones muertas, sólo que estos maestros piensan que las obras se hace después de la salvación, y no antes.  A ellos hace falta la iluminación de Espíritu Santo, porque mal interpretan la doctrina del apóstol Santiago y, sospecho, también les hace falta el nuevo nacimiento, de donde manan las obras verdaderas y vivas del evangelio.  Lutero demuestra que la verdadera fe y las obras son inseparables. Es la fe falsa que no puede, aún por un gran esfuerzo, producir tan solo una obra viva, sino que tiene que apoyarse con los hechos muertos de la incredulidad. Este estudio es importantísimo, así que lee bien estos párrafos excelentes…

Formando un hogar para la gloria de Dios, primera parte

Etiquetas:


Formando un hogar para la gloria de Dios

Padres: No provoquéis a la ira a vuestros hijos, sino criadlos con disciplina e instrucción del Señor.                                                                                                        Efesios 6:4

Raquel, nuestra hija mayor, y Daniel, el mayor, escribieron en 2012 acerca de su niñez. Pienso que un hijo es quien, con más autoridad, puede expresar lo que le impresionó mientras vivía con sus padres. Yo puedo dar clases sobre lo que opino en cuanto del tema de criar hijos pero, al final, la prueba queda en ellos mismos. ¿Cómo vieron su niñez y adolescencia?

También hemos oído a los otros cinco hijos hablar de las mismas impresiones, pero lo que citaré es de tres de ellos, ya que tengo unas cartas a mano, que además me ayudarán a respaldar lo que escribiré sobre los tres ingredientes básicos y esenciales que mantendrán en pie un hogar cristiano. Daniel nos escribió personalmente a nosotros, y Raquel lo escribió en una carta navideña. También en 2003, Mike, nuestro hijo menor, escribió su testimonio.

La realidad de Dios en el hogar

Entrevistando a Raquel para un programa de televisión
Raquel: “Vimos a Dios contestar oración tras oración de forma sobrenatural. Ninguno de nosotros tenía una razón para dudar de Él”.

“En medio de las pruebas, papá y mamá siempre estuvieron orando por nosotros, y Dios siempre nos envió esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Nos enseñaban tan fielmente a confiar en Dios, que ellos mismos vivían así, confiando en Él”.

 “Cuando tuvimos el accidente de tráfico es cuando me sentí aún más agradecida por cómo había sido criada, y pude experimentar que, especialmente, por medio de las pruebas, Dios se manifiesta fielmente. En ese momento, Él nos llenó con mucha paz, con gozo y una conformidad sobrenatural de que era el plan de Dios. Lo entendimos tan claramente que hasta el día de hoy nunca he deseado que no hubiera pasado…  y el gozo permanece”. (Como resultado del accidente, Raquel está en una silla de ruedas).

Santos, gloria, riqueza, esperanza y seguridad

Etiquetas:

Toda la gloria del hombre es como la flor de la hierba.
Pablo dio gracias a Dios por la esperanza que estaba reservada en los cielos para los colosenses (1:5). El escritor de Hebreos atribuyó esa esperanza al sacerdocio de Jesucristo. El sacerdote era un intercesor que ofrecía a Dios sacrificios por los pecados del pueblo. La seguridad de tu esperanza depende de tu sacerdote. El escritor argumentó que uno de los problemas que había con el sacerdocio antes de Cristo era que los sacerdotes eran mortales y su intercesión terminaba cuando morían. Sin embargo, el poder del sacerdocio de Cristo es según Su vida inmortal, y Dios proclamó: “Tú eres Sacerdote para siempre. ¡Gracias a Dios porque nuestra esperanza depende de un Sumo Sacerdote cuyo sacerdocio es intransmisible, perpetuo y perfecto!   

Uno de los problemas que tenemos con el asunto de entender la Biblia es la diferencia de vocabulario, específicamente, con las definiciones bíblicas de las palabras. Algunas las entendemos de forma diferente a como se entendieron en el tiempo del Nuevo Testamento, y otras las entendemos por la esfera o el ambiente en el cual las hemos aprendido. La diferencia entre aquellas y la esfera espiritual y bíblica puede ser drástica.