Entradas Recientes
Lowell Brueckner
feedburner

Ingrese su dirección de correo electrónico:


Entregado por FeedBurner

¡Muchas gracias a los visitantes!

Etiquetas:

Quiero expresar mi gratitud a los que visitan este blog, tanto si es la primera vez como si lo haces habitualmente, desde que empecé a presentar con mucho cuidado y responsabilidad algo que creo que es un beneficio para los discípulos del Siglo XXI. Nos estamos aproximando a 50.000 visitas desde muchas partes del mundo, incluso lugares que nunca he visitado ni en los que conozco a nadie. 

Es mi deseo hacer lo que pueda para ayudar a otros en su caminar cristiano. Espero que te sientas edificado al leer los artículos, y estés con más anhelos que nunca de seguir adelante rumbo al cielo. Algunos de estos artículos son puestos como "anti-virus espiritual" por la necesidad que siento de avisar a cristianos más jóvenes de los graves peligros que existen en los círculos cristianos. En los muchos años que llevo de ministerio, he tenido posibilidades de estar en contacto con cristianos de diferentes grupos, en distintas partes del mundo. También me he informado todo lo que he podido acerca de la historia y de la situación actual, para poder decir con un poco de autoridad lo que está aconteciendo en la iglesia.

Hace un par de días, por ejemplo, leí algo que fue dicho en una reunión a la que asisten miles y miles de personas, por Victoria Osteen, mujer del famoso pastor Joel Osteen: "¡Debes procurar, sobre todo, estar feliz para ti mismo! Dios se alegra cuando tú estás feliz. Así es que cuando tú te gozas, alegras a Dios". Miles de personas aplaudieron ese crudo egoísmo sin saber que estaban aprobando una herejía humanista y anti-bíblica. Muchos líderes cristianos, incluso Albert Mohler, presidente de un seminario, que conocen bien la Biblia y al Dios de la Biblia, protestaron. Steve Camp lo definió como “el viejo pecado de idolatría… todo tiene que ver con nosotros, y no con Dios.”

El Evangelio de intimidad

Etiquetas:


“Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe qué hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las di a conocer.”                     Juan 15:15

Me parece evidente desde el tiempo cuando el Espíritu de Dios anidaba (Hebreo… râchaph) sobre la faz de las aguas (Gé.1:2) que Dios propuso crear un ser con que podría tener intimidad. Lo expresó en la profunda comunicación que existe entre la trinidad: „Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (1:26). Después de la travestía que sobrepasa todas que jamás ocurrieron en esta planeta, Dios paseó por el huerto a la brisa del día y llamó a Adán, „¿Dónde estás?” (3:8,9). La relación perfecta entre Adán y su Creador ya fue oscurecido por una nube inmensa por la desobediencia y él está escondiéndose en temor y vergüenza.

¿Hay algo que se puede hacer para remediar un hecho de rebelión contra la autoridad suprema del universo que no puede ser desafiado aún en la medida más pequeña? ¿Hay alguna manera de borrar una mancha causada por el pecado y las ofensas innumerables que seguían por Adán y sus descendentes contra un Dios tres veces santo? El problema de las edades solamente podría ser resuelto en la mente del Omnisciente, y la manera por la que sería resuelto, sería por su único y amado Hijo. Por eso el eterno Hijo de Dios descendió de su gloria y se hizo Hombre con un solo propósito, y fue reconciliar el hombre con su Dios. Lo haría por la muerte de sacrificio de este Dios/Hombre. Pedro lo comprende y nos enseña: “Cristo padeció una vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevaros a Dios…” (1 P.3:18). El propósito fue la reconciliación.

Esto fue el deseo y el diseño del Espíritu de Dios tras escribir un Evangelio único, diferentes a las tres maravillosas historias anteriores. Él preparó a un autor y preservó su vida, después que todos sus compañeros habían dado las suyas como mártires. Requería sesenta años más para preparar éste y equiparle con la sabiduría para poder proclamar un Evangelio de intimidad restaurada entre Dios y el hombre. 

Esperándole

Etiquetas:





Para muchos que quieren llamarse cristianos bíblicos, la segunda venida de Cristo no es conveniente. Han invertido mucho en esta tierra; casas y terrenos, cabañas para las vacaciones al lado del mar o en las montañas, con vehículos cómodos para ayudarles a llegar, planes, trabajos, negocios, etc….  y se han acomodado aquí.

¿Estamos pensando en nuestro eterno hogar celestial? ¿Estamos esperando que se abran los cielos para que Cristo descienda para llevarse a Su novia? ¿Hemos escudriñado las profecías de los últimos tiempos con la pasión de los sabios del Antiguo Testamento, que inquirieron diligentemente sobre el tiempo y los detalles del primer advenimiento de Cristo? (1 P.1:10)    

Su primera venida
Cuando Jesús vino la primera vez, algunos sí estaban esperándole. Simeón, “esperaba la consolación de Israel” (Lc.2:25); Ana, esperaba en el templo. Es importante saber que la fe de ellos no se basaba solamente en una revelación personal. La enseñanza del Espíritu Santo siempre comienza con las Escrituras. Ellos estaban seguros de que las cientos de predicciones del Antiguo Testamento tenían que cumplirse. Ana, seguramente había leído lo que dice el último de los profetas en cuanto a Juan Bautista y al Cristo que le seguiría: “Yo enviaré mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros, he aquí viene…” (Mal.3:1). Cuando el tiempo se aproximaba, ella rehusó abandonar el templo por temor a que el Señor viniera súbitamente y ella estuviera ausente. Tanto ella como Simeón sabían que el tiempo se estaba acercando. Seguramente conocían la profecía de Daniel (9:26), donde dice que la vida del Mesías sería cortada 483 años después de la orden de reedificar Jerusalén. Una mirada hacia la historia de los judíos en Persia (Nehemías da la fecha…) les haría saber que se estaban aproximando al año 450. ¡El tiempo se acercaba y ellos estaban esperando! Pero no eran los únicos, porque sabemos que en ese momento Ana habló a “todos los que esperaban la redención en Jerusalén” (Lc.2:38).

Dos párrafos añadidos a "El Dios desconocido del Siglo XXI"

 En mayo de este año, escribí un artículo llamado "El Dios desconocido del Siglo XXI". Acabo de añadir dos párrafos más a este estudio y los cuelgo abajo. Cada párrafo empiece con una suposición que comunmente se oye hoy en día. Sin embargo, si no has leído el artículo o si quieres leerlo con estos puntos metidos, búscalo en el archivo del 10 de mayo, 2014.

3. Jesús hablaba en parábolas para que, usando cosas de la vida cotidiana, la gente pudo entender mejor el evangelio y las verdades espirituales.  ¡Absolutamente falso! Los discípulos preguntaron precisamente sobre este tema (Mt.13:10): "¿Por qué les hablas en parábolas?" Y Jesús contestó (v.11,13):" Porque a vosotros ha sido dado a conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no ha sido dado... Por esto les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo, no oyen, ni entienden (también Mc.4:10-12; Lc.8:10). ¿Cómo podemos inventar y creer cosas tan opuestas a las que Dios claramente ha dicho.

5. La expresión "Abba Padre" quiere decir "papacito" en español. Escuchando tales enseñanzas y creyéndolas, se oye algunas personas orando y hablando de Dios usando esa expresión. Es otra contribución moderna que nos lleva a un concepto ligero de Dios, que nos hace más fácil meternos en pecado y nos quita el asombro que debemos tener al pensar en Dios con el resultado que el corazón no adora en verdad. Los antiguos teólogos nunca daban este significado a esta expresión. Siempre tenlo presente: Las nuevas doctrinas son falsas doctrinas. 

Recibir amonestación por A. W. Tozer

Etiquetas:



A. W. TOZER

“Más vale joven pobre y sabio, que rey viejo y necio que no admite consejos.”    
del libro de A. W. Tozer, La raíz de los justos,  capítulo 7

No pienses que Tozer había elegido este texto mientras buscaba un sermón para la reunión del domingo por la mañana, ni cuando estaba preparándose para predicar en uno de “los concilios” anuales (como ellos lo llamaban) de su propia organización. Quiero decir que no fue motivado por presentar un texto interesante, para que los miles de asistentes de todas partes de América, como también representantes de distintas partes del mundo, le prestaran atención. 

Nosotros vivíamos a 500 kilómetros de Chicago, donde Tozer tenía su iglesia. Yo tenía 19  años cuando Tozer murió y no recuerdo haberle oído en directo, pero he leído todos los libros de él que he podido encontrar y he escuchado decenas de grabaciones suyas. Mi padre varias veces le escuchaba en estos “concilios” o en convenciones para pastores, porque pertenecían a la misma denominación. Además, yo mantuve contacto, por escrito y telefónico, durante cerca de diez años con Len Ravenhill, que era muy amigo de Tozer. El predicaba en su iglesia y oraban juntos en privado. Len le consideraba su mentor.

Cómo dije antes, por lo que yo sé de Tozer, él no escribió este capítulo porque le faltara un tema para añadir a su libro, sino porque él conocía personalmente a “reyes” como el que está descrito en el texto de Eclesiastés… sospecho que los hallaba en la organización a la cual pertenecía. Tozer tenía sus propios enemigos, que no le querían porque sacaba a la luz la situación tal y como la hallaba cerca de él. Un amigo mío estaba en una escuela bíblica de la misma denominación, y Tozer estuvo allí durante una semana dando clases sobre “la vida espiritual” a los estudiantes. Me dijo que después Tozer fue duramente criticado por algunos de los profesores.