Introducción al libro, "Buscando la verdad del reino"
Lo que sigue es la introducción al libro, “Buscando la verdad del reino”, el segundo tomo de la serie, “Buscad el reino de Dios”. Por favor, pon mucha atención a estas palabras, porque marcará la diferencia entre los verdaderos y falsos. Todos los que no quieren enfrentarse con la verdad, serán engañados, ¡con un engaño enviado desde los cielos!
Todo está sujeto a la verdad de Dios
Jesús dijo: “Yo soy la verdad”. También dijo: “La verdad os hará libres... si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Jn. 8:32,36). La verdad es una fuerza viva que palpita y respira. Es eterna y espiritual, poderosa y celestial, misteriosa y sobrenatural. Es mucho más que una colección de principios, mandamientos y doctrinas que los maestros enseñan y los estudiantes aprenden. No es algo meramente intelectual que entra en el cerebro y se escribe en cuadernos. Es algo que solamente el espíritu puede captar, aunque las facultades mentales también jueguen un papel en el proceso de dar entendimiento al ser humano. Pero aún así, las facultades humanas tienen que ser transformadas y capacitadas por el Espíritu Santo para poder recibir la verdad divina.
sábado, noviembre 16, 2013 | 0 Comentarios
Lo que palparon nuestras manos, capítulo once
Los apóstoles lo tenían muy claro que los creyentes pertenecían solamente al Señor que les había comprado. Eran pastores que les guiaban, obispos que sobreveían, y ancianos que daba el ejemplo, pero nunca mandamases que manipulaban, controlaban o mandaban – “para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre” (Hechos 20:28). “Ruego a los ancianos que están entre (no sobre) vosotros, yo anciano también con ellos... apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella... no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos...” (1 Ped. 5:3). Son de Cristo por redención de sangre y por relación: “Las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre... va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños” (Juan 10:3-5). “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (vs. 14) “...tengo otras ovejas... y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (vs. 16). “Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre” (Juan 10:27-29).
CAPÍTULO 11
REGRESO A LA COSTA CHICA
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Nuestros gemelos, Daniel y David |
Nuestros hijos nos ayudaron a abrirnos paso en la Costa Chica. Cuando llegamos allí conocimos a un doctor muy bueno, un americano, del vecino estado de Guerrero. Por las malas condiciones de las carreteras entre nuestra casa y el hospital donde trabajaba, sugirió que Margarita fuera a quedarse con su esposa durante los últimos días de su primer embarazo. Lo que no nos dijo fue que Margarita llevaba gemelos y que posiblemente podría dar a luz antes de lo programado. Días antes de lo previsto, la madrugada del 23 de marzo de 1967, empezaron las contracciones. Sin tener ninguna idea de qué debía hacer, acudí a despertar a un vecino muy amable, que nos llevó hasta un doctor de la aldea. Antes de las nueve y media de la mañana de ese mismo día, Daniel y David habían nacido. La esposa del doctor pesó a los pequeños en una báscula que usaba para pesar el queso en su tienda. De pronto, el pueblo de Cacahuatepec se mostró interesado y orgulloso por estos niñitos que habían nacido entre ellos y que estaban registrados en el archivo municipal de su ayuntamiento. Además habían nacido el Jueves Santo. Esto era muy significativo para la gente religiosa. Nadie recordaba un caso en la aldea en el que los dos gemelos hubieran sobrevivido a un parto. Como puedes ver, nuestros hijos se hicieron misioneros y testigos desde el mismo día que nacieron.
miércoles, noviembre 13, 2013 | 0 Comentarios
15 - 21 Noviembre Meditaciones diarias de los Salmos
15 de Noviembre Salmo 119
Yod
73. Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus
mandamientos.
74. Los que te temen me verán, y se alegrarán, porque en tu palabra he esperado.
75. Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad
me afligiste.
76. Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu
siervo.
77. Vengan a mí tus misericordias, para que viva, porque tu ley es mi delicia.
78. Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero
yo meditaré en tus mandamientos.
79. Vuélvanse a mí los que te temen y conocen tus testimonios.
80. Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.
Nuestro Creador sabe la manera de hacernos entender, y lo hace por medio
de la oración y la revelación divina. Solamente podemos tener verdadera comunión
con aquellos que han sido enseñados igualmente por Dios. Nuestros corazones
se unen con aquellos que le temen y se regocijan compartiendo mutuamente con
otros lo que el Señor ha hecho en sus vidas; pero carece completamente de deleite
la comunión con los que se alimentan de otras fuentes. Ellos no comprenden las
aflicciones ni los justos juicios que vienen de parte de Dios. Los que le temen
saben que el consuelo no depende de las circunstancias, sino de Su bondad y
misericordia. La salud espiritual viene como resultado de someterse humildemente
a Dios y deleitarse en Su palabra. Por el contrario, los independientes y orgullosos
caen en escándalos, pero los que están sobre sus rostros delante del Señor, no
podrán caer.
miércoles, noviembre 13, 2013 | 0 Comentarios
Lo que palparon nuestras manos, capítulo diez
CAPÍTULO 10
LA OBRA DE DIOS CON SU PODER Y PROVISIÓN
La familia Loel Brueckner |
Tenía catorce años cuando tres amigos vinieron a visitarnos a nuestra
casa en Jacksonville, Florida. Entre ellos había una pareja. El marido se había
graduado en la escuela bíblica para indios, Mokahum, cerca del Lago Cass,
Minnesota, donde papá había sido director, y su mujer era una antigua
profesora. Con ellos viajaba la que era decano de la sección femenina de la
escuela. Como era la víspera de año nuevo, papá, mamá y ellos, dedicaron algún
tiempo a orar juntos y a buscar al Señor. Yo también estaba presente.
No me acuerdo de muchas de las palabras y acontecimientos de aquella
noche, pero recuerdo claramente cómo el antiguo alumno oraba por mí. Lo que
ocurrió en ese momento me cogió totalmente por sorpresa. Tuve una experiencia,
aunque no tan poderosa, similar a la que cuenta Charles Finney en su
autobiografía. “El Espíritu Santo descendió sobre mí como si fuera a
atravesarme en cuerpo y alma. Tuve la impresión de que me recorría como una ola
de electricidad. De hecho, parecía venir en forma de olas, olas de amor
líquido; no sabría describirlo de otra manera. Era como si el propio Dios
estuviera respirando”. La antigua decano de las mujeres, una persona callada,
tranquila y sin pretensiones, dijo que en ese momento había tenido una visión
en la que yo me encontraba cantando y tocando la guitarra ante gente de piel
morena.
viernes, noviembre 08, 2013 | 0 Comentarios
8 - 14 Noviembre Meditaciones diarias de los Salmos
8 de Noviembre Salmo 118:21-29
21. Te alabaré porque me has oído, y me fuiste por salvación.
22. La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del
ángulo.
23. De parte de Jehová es esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos.
24. Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.
25. Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego; te ruego, oh Jehová, que nos hagas
prosperar ahora.
26. Bendito el que viene en el nombre de Jehová; desde la casa de Jehová os
bendecimos.
27. Jehová es Dios, y nos ha dado luz; atad víctimas con cuerdas a los
cuernos
del altar.
28. Mi Dios eres tú, y te alabaré; Dios mío, te exaltaré.
29. Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su
misericordia.
Los hombres son
ciegos e ignoran la obra del Señor en la iglesia, pero Dios
pondrá cada piedra en su propio lugar. Fíjate en la
Cabeza del Ángulo, rechazado
por los hombres, y aprende de Él la norma para todo el
edificio. Observa lo
que hace el Señor, no los hombres. Los judíos no
reconocieron el día de visitación
y no discernieron el significado del tiempo en el cual
vivían. Ten cuidado y evita
reposar en el letargo espiritual de la vida cotidiana.
Dios obra en nuestros días y
está buscando piedras cortadas sin mano, mansas y
humildes, que palpitan con
la vida de Dios. Muchas veces son rechazadas por ser
inconformistas y no querer
seguir patrones, pero lo que les importa verdaderamente
es el éxito que viene de
Dios. Necesitamos la bendición del Señor en el día del
Señor. Hacen falta personas
que vengan en Su nombre desde Su casa (v. 26), y que no
confíen en príncipes.
Quisiera repasar los pasos para poder prosperar dados en
este Salmo.
viernes, noviembre 08, 2013 | 0 Comentarios
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