El martirio de Esteban
La resistencia contra Dios en el desierto y en la tierra prometida
37. Este Moisés es el que dijo a los hijos
de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros
hermanos, como a mí; a él oiréis.
38. Éste es
aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le
hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de
vida que darnos;
39. al cual nuestros padres no quisieron obedecer,
sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto,
40. cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan
delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto,
no sabemos qué le haya acontecido.
41. Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron
sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron.
42. Y Dios se apartó, y los entregó a que
rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los
profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por
cuarenta años, casa de Israel?
43. Antes bien llevasteis el tabernáculo de
Moloc, Y la estrella de vuestro dios Renfán, Figuras que os hicisteis para
adorarlas. Os transportaré, pues, más allá de Babilonia.
44. Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del
testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo
hiciese conforme al modelo que había visto.
45. El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David.
Después de
experimentar el poder de Dios manifestándose en la zarza que ardía cuando
estaba solo en la montaña, Moisés empezó a cumplir su llamamiento milagroso en Egipto; cada plaga fue algo sobrenatural,
y después, fuera de
Egipto, al lado del Mar Rojo, Dios se manifestó otra vez por medio de él.
Cuando los egipcios intentaron volver a apresar a los israelitas después de
haber escapado de allí, el Cristo pre-encarnado se puso detrás de los
israelitas como una columna de nube, para que los egipcios no los vieran, y así
protegerles (Éx. 14:19). Después, abrió el Mar Rojo para que pasaran, y cuando
los egipcios quisieron seguirles, el Mar se cerró y todos perecieron ahogados.
sábado, diciembre 13, 2025 | 0 Comentarios
El mensaje de Esteban
1. El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así?
2. Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El
Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia,
antes que morase en Harán,
3. y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y
ven a la tierra que yo te mostraré.
4. Entonces salió de la tierra de los caldeos
y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra,
en la cual vosotros habitáis ahora.
5. Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar
un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él,
cuando él aún no tenía hijo.
6. Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería
extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los
maltratarían, por cuatrocientos años.
7. Mas yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de
la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este
lugar.
8. Y le dio el pacto de la circuncisión; y así
Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y
Jacob a los doce patriarcas.
Muchas veces, he intentado mostrar que Esteban, en sus propias palabras, nos da el título de su mensaje: “Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo” (v.51). Intentaré demostrar cómo lo hizo durante su exposición ante el Sanedrín y la Sinagoga de los Libertos. No quisiera transmitir la idea de que personas como Abraham, David y Salomón, del Antiguo Testamento, fueron desobedientes o infieles, generalmente. No es el caso, pero sí eran seres humanos con fallos, a quienes Dios corrigió y dio fe para llevar a cabo Sus propósitos en ellos.
jueves, diciembre 04, 2025 | 0 Comentarios
Hechos 6
| Distribución diaria de alimentos |
1. Por aquellos días, al multiplicarse el número de los discípulos, surgió una queja de parte de los judíos helenistas en contra de los judíos nativos, porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diaria de los alimentos (LBLA).
2. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.
3. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.
4. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
5. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;
6. a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.
7. Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.
lunes, noviembre 24, 2025 | 0 Comentarios
Hechos 5
2. y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
3. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
4. Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
5. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.
6. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
7. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.
8. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.
9. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.
10. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.
11. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.
jueves, noviembre 13, 2025 | 0 Comentarios
Hechos 4
2. resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.
3. Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.
4. Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.
lunes, noviembre 10, 2025 | 0 Comentarios
Hechos 3
2.
Y era traído
un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo
que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el
templo.
3.
Éste, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a
entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
4.
Pedro, con
Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.
5.
Entonces él
les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
6.
Mas Pedro dijo:
No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de
Nazaret, levántate y anda.
7.
Y tomándole
por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y
tobillos;
8. y saltando, se
puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo,
andando, y saltando, y alabando a Dios.
9.
Y todo el
pueblo le vio andar y alabar a Dios.
10. Y le reconocían que era el
que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se
llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.
11. Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que
había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió
a ellos al pórtico que se llama de Salomón.
12.
Viendo
esto Pedro, respondió al pueblo: Varones
israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ¿o por qué ponéis los ojos en
nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a
éste?
lunes, octubre 27, 2025 | 0 Comentarios
La Iglesia en Jerusalén florece
Hechos 2:38-47
38. Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
39.
Porque para
vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios
llamare.
40.
Y con otras
muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed
salvos de esta perversa generación.
41.
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron
aquel día como tres mil personas.
42.
Y
perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en
la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
43.
Y sobrevino
temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran
hechas por los apóstoles.
44.
Todos los
que habían creído estaban juntos, y tenían en común
todas las cosas;
45.
y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la
necesidad de cada uno.
46.
Y
perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el
pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
47. alabando a Dios, y teniendo favor con todo el
pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
miércoles, octubre 15, 2025 | 0 Comentarios
El primer mensaje apostólico
14. Entonces Pedro, poniéndose en pie con los
once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que
habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras.
15. Porque éstos no están ebrios, como
vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día.
16. Mas esto es lo dicho por el profeta
Joel:
17. Y en los postreros días, dice Dios, derramaré
de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas
profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán
sueños;
18. y de cierto sobre mis siervos y sobre mis
siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
19. Y daré prodigios arriba en el cielo, y
señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo;
20. el sol se convertirá en tinieblas, y la
luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto;
21. y todo aquel que invocare el nombre del
Señor, será salvo.
22. Varones israelitas, oíd estas palabras:
Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas,
prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros
mismos sabéis;
23. a éste, entregado por el determinado
consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de
inicuos, crucificándole;
24. al cual Dios levantó, sueltos los dolores
de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.
25. Porque David dice de él: Veía al Señor
siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.
26. Por lo cual mi corazón se alegró, y se
gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza;
27. porque no dejarás mi alma en el Hades, ni
permitirás que tu Santo vea corrupción.
28. Me hiciste conocer los caminos de la vida;
me llenarás de gozo con tu presencia.
29. Varones hermanos, se os puede decir
libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está
con nosotros hasta el día de hoy.
30. Pero siendo profeta, y sabiendo que con
juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne,
levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,
31. viéndolo antes, habló de la resurrección
de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio
corrupción.
32. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual
todos nosotros somos testigos.
33. Así que, exaltado por la diestra de Dios,
y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto
que vosotros veis y oís.
34. Porque David no subió a los cielos; pero
él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra,
35. hasta que ponga a tus enemigos por estrado
de tus pies.
36. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa
de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho
Señor y Cristo.
37. Al oír esto, se compungieron de corazón, y
dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
38. Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese
cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y
recibiréis el don del Espíritu Santo.
39. Porque para vosotros es la promesa, y para
vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro
Dios llamare.
martes, septiembre 23, 2025 | 0 Comentarios
El día de Pentecostés
2. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3. y se les aparecieron lenguas repartidas, como
de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4. Y fueron todos llenos del Espíritu
Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que
hablasen.
5. Moraban entonces en Jerusalén
judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.
6. Y hecho este estruendo, se juntó la
multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia
lengua.
7. Y estaban atónitos y
maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan?
8. ¿Cómo,
pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos
nacido?
9. Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en
Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
10. en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las
regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes,
tanto judíos como prosélitos,
11. cretenses y árabes,
les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
12. Y estaban todos atónitos y
perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?
13. Mas otros, burlándose,
decían: Están llenos de mosto.
La expresión: “Cuando llegó el día
de Pentecostés”, describió el hecho de cómo los judíos contaban
cincuenta días desde el día de Primicias, marcando que el día cincuenta
había llegado desde aquella fiesta. Como trasfondo a este estudio
sobre el derramamiento del Espíritu Santo, veremos lo que la ley enseña sobre
este día de fiesta del Antiguo Testamento. Pentecostés era la palabra griega
número cincuenta y también el título de la llamada fiesta de semanas por
los hebreos. El propósito de la fiesta era hacer una celebración jubilosa por
las primicias de la siega del trigo.
miércoles, septiembre 10, 2025 | 0 Comentarios







