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Lowell Brueckner

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¡Despertad! Es más tarde de lo que pensáis

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Fui criado como el hijo de un pastor misionero perteneciente a la Alianza Cristiana y Misionera. Personalmente, llevo 47 años en el ministerio y, durante todo este tiempo, he estado avisando sobre la peligrosa dirección que observo que ha tomado el pueblo de Dios. Hablando en términos generales, probablemente lo que mejor lo describe es una falta de temor de Dios. Existe poca reverencia para las cosas de Dios y para Dios mismo. Es normal escuchar hoy en día a personas referirse a Dios como “Papá”.

Recuerdo cuando en los años 60 entró una enseñanza que provocó una rebeldía contra lo establecido en el cristianismo y, como consecuencia, hoy en día existe poco interés por la historia de la iglesia. En muchas reuniones ya no se oye cantar himnos. Lo que se practica, las modas, y la moral de los creyentes, han llegado a un nivel de tanta decadencia que ya no existe mucha diferencia entre ellos y la gente del mundo. Pero lo más triste de todo es que la Biblia está perdiendo su posición como la autoridad máxima para los cristianos, lo que hace que cada quien la interprete a su manera. Ojalá pudiéramos oír una vez más a John Wesley proclamar que “cada nueva doctrina es falsa doctrina”.

Existe un intento de hacer que el evangelio sea aceptable y agradable a todos. Algunas Iglesias se han fundado precisamente con este propósito, llamándose “Gente-cómodas Iglesias”, donde se procura no ofender a nadie con lo que se dice o hace. No mencionan el pecado ni el arrepentimiento ni, por supuesto, el infierno. Es un humanismo total.

Ahora, esto que he escrito está manifestándose en la obra de la traducción de la Biblia. Contextualismo es un método de traducir que da más importancia al significado de un texto que a la traducción literal. Casi todas, si no todas, las traducciones en lenguaje moderno son traducciones contextuales. Por mi parte, prefiero una traducción que sea lo más literal posible al griego o al hebreo original. El Espíritu Santo puede ayudar al cristiano con las dificultades que surgen al tratar de entender términos antiguos.

El asunto que quiero presentaros es de suma importancia. Tiene que ver con una controversia sobre la elección de ciertas palabras árabes en la traducción del Nuevo Testamento. Tiene que ver con organizaciones muy respetadas a nivel mundial. Yo mismo me quedé muy sorprendido al recibir la siguiente información, y creo que tú también lo estarás. Mi amigo lector, estamos en días peligrosos y tenemos que despertar a la situación que existe hoy en el mundo cristiano “conservador”.

Los traductores de la Biblia Wycliffe, el Instituto Lingüístico del Verano (SIL) y las Fronteras, evitan las palabras “Padre” e “Hijo” en unas nuevas traducciones.

Primer comunicado: Una escandalosa controversia se está levantando sobre tres organizaciones cristianas, con su base en los Estados Unidos, cuyos esfuerzos han evitado las palabras “Padre” e “Hijo” de algunas nuevas Biblias. Los traductores de la Biblia Wycliffe, el Instituto Lingüístico del Verano (SIL) y las Fronteras, están siendo criticados por “producir Biblias que evitan las palabras “Padre”, “Hijo” e “Hijo de Dios”, porque son términos que ofenden a los musulmanes”.

Numerosos cristianos preocupados, como misioneros, traductores de la Biblia, pastores y líderes de iglesias nacionales, se han juntado para presentar una petición pública que haga parar estas prácticas. Ellos aseguran que una petición pública es el único recurso que les queda, ya que conferencias con los líderes de estas organizaciones, dimisión de personal, la crítica y solicitudes por parte de nativos árabes cristianos preocupados por las traducciones, “han fracasado en el intento de persuadir a estas agencias para que retengan “Padre” e “Hijo” en el texto de todas las traducciones”.

Misiología Bíblica, una rama de Horizonte Internacional, un ministerio en Boulder, Colorado, presenta la petición. Las áreas principales de controversia tienen que ver con traducciones árabes y turcas. Dan estos tres ejemplos:

Primero, Wycliffe y SIL han producido “Historias de los profetas”, una Biblia árabe que utiliza el término en árabe equivalente a “Señor” en lugar de “Padre”, y “Mesías” en lugar de “Hijo”.

En segundo lugar, Fronteras y SIL han producido “El significado del evangelio de Cristo”, una traducción árabe, que sustituye “Padre”, refiriéndose a Dios, por el vocablo “Allah”, y quita o re-define “el Hijo”. Por ejemplo, el versículo con el que los cristianos se motivan para ir a todo el mundo para hacer discípulos, cumpliendo así con la Gran Comisión (Mateo 28:19), ha sido traducida como: “Limpiándoles por el agua en el nombre de Allah, Su Mesías, y Su Espíritu Santo”, en lugar de “bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. El Rev. Bassam Madany, un árabe-americano que dirige los Recursos del Medio Oriente, nombra estos esfuerzos como “un intento imperialista del Oeste inspirado por la antropología cultural y no por la teología bíblica”.

En tercer lugar, Fronteras y SIL han producido una nueva traducción turca del Evangelio de Mateo que utiliza los equivalentes turcos de “Tutor” para “Padre” y “Representante”, o “Apoderado” para “Hijo”. Para uno de los líderes de la iglesia turca, Rev. Fikret Böcek: “Esta traducción es una idea americana sin ninguna reverencia para “lo sagrado”, que es la Escritura, y sin ninguna consideración para la iglesia turca creciente”.

SIL ha circulado una respuesta pública declarando que “todo el personal se adhiere a una declaración de fe que afirma la trinidad, la deidad de Cristo, y la inspiración de la Escritura”. Sin embargo en la misma declaración, muy semejante a la de Wycliffe, afirma que una “traducción literal de estos títulos comunicará un significado incorrecto (p.e. que Dios tuvo relaciones físicas y sexuales con María), justificando así la sustitución de las palabras “Padre” e “Hijo” en las nuevas traducciones. Las llamadas y los emails a Wycliffe y SIL pidiéndoles que aclaren esta posición no recibieron respuesta. Fronteras respondió a las llamadas con artículos, encubriendo el asunto, sin explicar por qué han evitado las palabras “Padre” e “Hijo” en las nuevas traducciones bíblicas.

Segundo comunicado: De Wycliffe: “Aunque jamás hemos respaldado una traducción que no cumpla con la comunicación adecuada de términos familiares divinos, algunos observadores han expresado preocupación sobre si nuestra metodología ha cumplido constantemente con nuestra meta. Estamos escuchando estas preocupaciones y estamos buscando la dirección de Dios, mientras re-evaluamos nuestra metodología e investigamos para estar seguros que nuestra intención de proveer una traducción precisa y clara está siendo reflejada en cada proyecto. Estamos involucrados en conversaciones significantes con organizaciones socias, contribuyentes, y líderes de la iglesia, para evaluar nuestros estándares, y esperamos estar preparados para hacer una declaración pública más completa lo más pronto posible. Gracias por su paciencia y oración, mientras buscamos cumplir con nuestra misión de hacer que la Palabra de Dios sea accesible a todos los pueblos”.

Este comunicado llegó muy pronto después de haber desmentido rotundamente las alegaciones del 31 de enero: “Wycliffe en ninguna manera evita o quita de cualquier traducción de la Escritura los términos familiares, traducidos como ‘Hijo de Dios’ o ‘Padre’. Ciertos rumores e información errónea recientemente en internet, han sugerido dudas sobre este asunto”.

¡Claramente, tenemos un caso legítimo! Este asunto es sumamente importante en el esfuerzo de alcanzar a los musulmanes, porque sus dos principales objeciones son: 1) Dios no tiene hijo. 2) La Biblia ha cambiado.

Puedo imaginar el día en que un musulmán con sonrisa de suficiencia me presente dos Biblias, y me pregunte a cual de ellas debe creer: la que dice que Dios tiene un Hijo o la que dice que Dios tiene un ‘ser querido” o un ‘ser único’. ¿Cómo le voy a contestar? Viendo mi confusión, me dará la espalda, sabiendo que puede seguir confiando en que su ‘Santo Korán’ no ha cambiado en lo más mínimo (ni aún una letra), y que seguramente entonces Dios no tiene Hijo.

Tercer comunicado: Muchos de vosotros habéis recibido respuesta de Fronteras, dándoos las gracias por compartir sus preocupaciones con ellos. La mayor parte de su contestación tuvo que ver con afirmar que las alegaciones en la petición ‘distorsionen’ su agencia y también os dirija a su declaración de fe. Sin embargo, Misiología Bíblica ha dicho constantemente que nuestras preocupaciones no tienen que ver con lo que son oficialmente, sus creencias, sino con su práctica actual. Y en cuanto a esta práctica, es bastante claro que Fronteras ha producido traducciones en las cuales “Padre” ha sido sustituido o removido del texto. Por ejemplo, en su producción “El verdadero significado del Evangelio” en árabe, la palabra “Padre” nunca aparece, refiriéndose a Dios. En este elegante libro de portada dura, que puede conseguirse en Amazon, Mateo 28:19 es traducido incorrectamente como: “Limpiándoles por agua en el nombre de Dios, Su Mesías y Su Espíritu Santo”. La trinidad de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo no aparece. Si Misiología Biblica en verdad “distorsionó” los hechos, entonces sería fácil presentar un ejemplar de “Verdadero Significado” para demostrar que la palabra “Padre” sí está incluida en el texto. Pero Fronteras no lo hace… porque no puede. En lugar de desmentir, ¿por qué no ‘se compromete por escrito que su agencia no apoyará ninguna traducción que sustituya o remueva “Padre”, “Hijo” o “Hijo de Dios” del texto’, como ruega la petición?

La desgana que estan mostrando estas agencias para comprometerse significa que tenemos que continuar insistiendo para que no se rompa el testimonio bíblico de hace 2.000 años. Te queremos animar a leer un artículo reciente del pastor John Piper que dice: “Lo potencial para malinterpretar “Hijo de Dios” existía desde el principio. El remedio no es un rechazo al término. El remedio es el Nuevo Testamento mismo”. (Puedes leerlo.. lo presentamos en el siguiente artículo)


Luz desde hace 40 años sobre cómo traducir
“el Hijo de Dios” para musulmanes
por John Piper… http://www.desiringgod.org/blog/authors/john-piper
28 febrero, 2012

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”.

Al escribir en 1972, J. I. Packer da entendimiento sobre el debate contemporáneo en cuanto a cómo traducir el término “Hijo de Dios” en contextos musulmanes. Una equivocación musulmana es la idea de que cristianos creen que Jesús fue el Hijo de Dios por una procreación con María, concluyendo entonces que hay cuando menos dos dioses… el Hijo y el Padre.

Motivado por un deseo de quitar tropiezos no necesarios para los musulmanes, algunos abogan la traducción griega del término “Hijo de Dios”, por una manera que no lleve connotaciones biológicas. Eso significa evitar tal lenguaje como las palabras Padre e Hijo. Pero históricamente, el problema de la ambigüedad de la filiación de Jesús ha sido resuelta por el contexto en el cual se encuentra y por la enseñanza… pero no por la traducción.

Lo que Packer contribuye a este debate, es su observación de que el apóstol Juan ya tuvo que enfrentar esta ambigüedad cuando escribió su Evangelio. Y él nota que la manera en la que trató Juan con el problema no fue rechazando los términos Padre e Hijo, sino haciendo claro lo que significan por medio del contexto. Mi convicción es que tenemos que tomar el mismo riesgo que Juan tomó, y permitir que el contexto del Nuevo Testamento haga su efecto de acuerdo con su intención.

Packer escribe, “Juan sabía que el término ‘Hijo de Dios’ fue contaminado por asociarlo engañosamente en las mentes de sus lectores. La teología judía lo utilizaba como un título para el Mesías (humano) esperado. La mitología griega contaba de muchos “hijos de dioses”, super-hombres nacidos por la unión entre un dios y la mujer humana”.

Pero, observa Packer, “Juan quería estar seguro que, cuando él escribió de Jesús como el Hijo de Dios, no fuera malinterpretado. Quería dejar claro desde el principio que la filiación que Jesús reclamaba… era precisamente un asunto de deidad personal y nada más”.
Para asegurarse de aquello, NO rechazaba el lenguaje de Padre e Hijo. En lugar de esto, dice Packer, él escribió su prólogo famoso (Juan 1:1-18). “En ninguna otra parte del Nuevo Testamento son mejor aclaradas la naturaleza y el significado de la filiación divina de Jesús”.

1. En el principio era el Verbo. “Aquí vemos la eternidad del Verbo. No tuvo un principio”.

2. Y el Verbo era con Dios. Aquí está la personalidad del Verbo. El poder que cumple con los propósitos de Dios es un poder de un ser distintamente personal, quien permanece en una relación eterna hacía Dios en una comunión activa.

3. Y el Verbo era Dios. Aquí está la deidad del Verbo. Aunque se distinga personalmente del Padre, no es una criatura; Él es divino en Sí Mismo, como lo es el Padre.

4. Todas las cosas por Él fueron hechas. Aquí crea el Verbo… todo lo que existe, fue hecho por Él.

5. Y aquel Verbo fue hecho carne. Aquí está el Verbo encarnado. El bebé en el pesebre de Belén era nada menos que el Verbo eterno de Dios.

Después de mostrarnos quien es el Verbo, Juan le revela como “el Hijo de Dios”. "Y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre” (Jn.1:14). Así Juan ha hecho claro lo que significa llamar a Jesús, el Hijo de Dios… es una afirmación de su deidad distinta y personal. (J. I. Packer, Knowing God, London: InterVarsity Press, 1973, 48-50).

Las dificultades para traducir la Biblia son enormes. Mi veneración para hombres y mujeres que han dado sus vidas a ello es profunda. La deuda que les debemos es inmensa. También he hablado con creyentes con trasfondos musulmanes, que arriesgan sus vida por creer la verdad de que Jesús es el Hijo de Dios. Algunos se sienten traicionados por la extracción de este lenguaje de la Biblia.

J. I. Packer nos muestra que ya desde el principio existía el potencial de malinterpretar “Hijo de Dios”. El remedio no está en rechazar el término. El remedio está en el mismo Nuevo Testamento… con toda su plenitud de controversia y auto-interpretación.

Además del contexto, tenemos maestros. El Cristo ascendido dio maestros a Su iglesia para explicar las cosas (Ef.4:11) y nos mandó a las naciones para proclamar y enseñar (Mt.28:20). Y si vamos a enseñar como Pablo (cinco horas diarias en la escuela de Tiranno en el Efeso pagano durante dos años [Hech.19:9-10), entonces necesitaremos un texto sólido, preciso y fidedigno, que pueda aguantar el examen riguroso.

Oh Señor, levanta un ejército de traductores y maestros como estos.

(Este artículo aparece en World Magazine, 10 de marzo, 2012)


Si sabes inglés o conoces a alguna persona que pueda traducirlo, vale la pena escuchar por una hora esta entrevista de radio con el vice-presidente mayor de Wycliffe.

http://www.oneplace.com/ministries/understanding-the-times/player/the-wycliffe-bible-translation-controversy-263880.html

Ahora, para terminar, sólo escribiré algunas partes interesantes de una carta del pastor Fikret Bocek de Izmir (¡antes Esmirna!) Turquía:

“Como pastor turco en Izmir, Turquía, graduado en el seminario Westminster, siendo un lingüista y filólogo, y también graduado de la universidad Aegean…, estoy en el momento trabajando con la traducción literal de la Biblia Hebrea Masorética. Nosotros, siendo turcos, tenemos dudas en cuanto de su traducción turca… Revela, tristemente, un pobre entendimiento del lenguaje turco…. Falta reverencia por las Escrituras, y manifiesta un punto de vista inflado de una libertad que supuestamente piensan tener al cambiar la Palabra inspirada de Dios…

Ustedes, los del Oeste, no quieren confiar en Dios, sino solamente tener resultados… ¡y los quieren ahora! … Por islamizar la Biblia piensan atrapar a algunos musulmanes… pero no ayudan a los musulmanes a ver que Jesús es el único camino a Dios… Hay muchos engaños en su traducción… He leído esta traducción, “Islam-cómoda”, en turco y lo creo herejía. Por eso he advertido a mis amigos, tantos cristianos como musulmanes, contra esta traducción engañosa. No puede ser un error honesto, sino un engaño metódico sobre las Verdades inequívocas enseñadas en las Escrituras.

¿Son ustedes expertos en el lenguaje turco? Dicen que ‘Nada ha sido removido de la traducción turca, y que la Palabra de Dios fue fielmente traducida.’ ¡Absurdo! Les desafiamos a volver a la fe de nuestros padres que temían la maldición de Apocalipsis 22:19… “Si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”. La Palabra de Dios es poderosa para salvar. No tenemos que tener vergüenza de las demandas de Cristo. Los tropiezos que un musulmán tiene que superar para venir a Cristo hace que sus músculos de fe se fortalezcan para que pueda empezar la vida en Cristo. Dios es capaz de ayudarle a superarlos. Nos ayudó a nosotros. Quizás por ser turcos que venimos de un trasfondo musulmán, nos es más fácil entender estas cosas que a ustedes… Esta no es una difamación contra algún individuo o institución, sino contra esta traducción falsa y engañosa. Es un pecado contra el cuerpo de Cristo”.


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