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La
nueva Iglesia de Antioquía
1. Había entonces en la iglesia que estaba en
Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio
de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y
Saulo.
2. Ministrando
éstos al Señor, y ayunando,
dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he
llamado.
3. Entonces,
habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
En el capítulo 11 de Hechos, aprendimos sobre el
inicio de la iglesia en Antioquía. Lucas explicaba que, después del martirio de
Esteban, comenzó una persecución en Jerusalén. Como resultado, algunos
cristianos se dispersaron y llegaron a Antioquía, donde predicaban únicamente a
los judíos (Hch. 11:19). Sin embargo, después de la experiencia de Pedro en
Cesarea con el centurión Cornelio, hubo un gran avance. Algunos evangelistas de
la isla de Chipre y de la región africana de Cirene comenzaron a predicar también
a los gentiles que hablaban griego en Antioquía (Hch. 11:20). Lucas relata que
un gran número de gentiles creyó en el Señor (Hch. 11:21). Así comenzó la
historia de la iglesia en Antioquía, después de la salvación tanto de judíos y
como de gentiles.
Hemos aprendido que Bernabé fue enviado desde
Jerusalén a Antioquía (Hch. 11:22). Allí animó a los nuevos creyentes (Hch.
11:23) y, por medio de su evangelismo ungido, muchos más fueron añadidos a la
iglesia de Antioquía (Hch. 11:24). Seguidamente, Bernabé fue a Tarso en busca de
Saulo, ya que esa era su ciudad natal (Hch. 11:25). Saulo se unió a él, y
juntos trabajaron en la edificación de la iglesia en Antioquía (Hch. 11:26). En
el último versículo del capítulo 11, supimos que habían viajado desde Antioquía
a Jerusalén para llevar una ofrenda a los creyentes de allí (Hch. 11:30). Luego
regresaron a Antioquía y llevaron con ellos a Juan Marcos, quien era sobrino de
Bernabé. María, la madre de Marcos, probablemente era hermana
de Bernabé, ya que no se menciona a su padre en el relato (Hch.
12:25).
Además de Bernabé y Saulo, también llegaron a
Antioquía algunos profetas desde Jerusalén (Hch. 11:27). El primer versículo de
este capítulo 13 menciona también a Simón Niger, Lucio de Cirene (posiblemente
uno de los que antes había evangelizado en Antioquía, Hch.11:20), y Manaén. Curiosamente, este había sido alguien
cercano a Herodes Antipas, quien mandó matar a Juan Bautista y participó junto con
Pilato en el juicio de Cristo. Pero Manaén ahora es un cristiano y líder en la
iglesia de Antioquía, junto con los otros cuatro que eran profetas y maestros.
Este pasaje también muestra que la profecía era un ministerio activo en la
iglesia del Nuevo Testamento, formada tanto por judíos como por gentiles (ve
también Hch. 2: 17-18; 1 Co. 14:1; Ef. 4:11-12).