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Cartas de Ravenhill, número 8

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Citas de las cartas personales de Leonard Ravenhill- nº 8

 Leonard Ravenhill sabía bien que el pueblo de Dios bebía de otra fuente diferente al resto del mundo. Si “los expertos” del mundo hablaban de melancolía, él hablaba de la bendición del Salmo 24. La clave de a quienes pertenecía la bendición de este salmo era el versículo 4… “El limpio de manos y puro de corazón”. Quien asegura la bendición es el mismo Rey de gloria, Jesucristo (v.10), que ascendió y entró confiadamente por las puertas de La Gloria.

 Como Ravenhill creía en el Rey de gloria del Salmo 24, por supuesto, él creía que la Biblia es la revelación de Dios, con absoluta autoridad. Ser aceptado, como él lo fue, tanto su ministerio como sus libros, por muchas iglesias y líderes legítimos, no hubiera sido posible si él hubiese sido un hereje enseñando acerca de una revelación de Dios aparte de la autoridad bíblica. En esta carta, escribió algo diferente acerca de lo que es una relación personal con Dios. En otras palabras, Ravenhill sabía claramente que tenemos que ir más allá de un concepto doctrinal de Dios, para llegar a conocerle personalmente. Dijo Jesús: “Y esta es la vida eterna; que te conozcan” (Jn.17:3).

 Leonard hace referencia a Daniel 11:32: “El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará”. Conocer a Dios y actuar es la manera en que, los que esperan un avivamiento, piensan y hablan. Están involucrados en algo mucho más significante que el evangelismo. Actuar en el Espíritu Santo, sin embargo, no recibirá la aceptación del mundo, pero sí, captará su atención. ¿Podemos decir en la iglesia de hoy, como dijo Pedro en el día de Pentecostés: “Mas esto es lo dicho por el profeta…”?

 Ravenhill hace un contraste interesante entre Mateo 21:13… Mi casa, casa de oración será llamada… y Mateo 23:38… “Vuestra casa”. Si “vuestra casa” (iglesia) no es la casa de oración, entonces no es “Mi casa”. En lugar de estar llena de la presencia de Dios, será dejada desierta. Él termina su carta con el mismo pensamiento con el que empezó. Como una nación dentro de otra, no estamos bajo su condenación, sino que estamos gobernados por leyes superiores. He aquí, dos cartas navideñas de Leonard Ravenhill del 17 diciembre de 1988 y del 23 de diciembre de1987… 

 

 17 diciembre, 1988.

 Os deseamos una Feliz Navidad y también un Año Nuevo bendecido. Los “expertos” nos dicen que 1989 será un año de melancolía, pero, ¿qué importa, si el Salmo 24 es nuestro? Pienso que el versículo 4 es la clave; es para “el limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño”. El Señor mismo del versículo 10 es nuestra seguridad: “¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria”… todo lo que está en medio es nuestro.

 Todo lo que oímos parece centrarse sobre “conoced vuestra Biblia”… ¿Ha habido en la historia más libros sobre “cómo hacer” métodos para lo que sea? Jamás ha habido tan pocos que conocen a su Dios y actúan por causa de ello, es decir,  por haber escuchado directamente de Él. Todo pecado es fracaso, pero no todos los fracasos son pecados. ¿Podemos esperar un mejor trato del sistema del mundo que el que recibió Jesús? Evangelizar es algo que hace el hombre; el avivamiento es algo que hace Dios. Tengo que reflexionar más sobre, “Mi casa… y vuestra casa dejada desierta”. Quisiera escuchar a un pastor decir a los que se acercan a su iglesia…: “¡Esto es lo dicho por el profeta…!”  Si somos un sacerdocio santo y una nación santa, entonces somos una nación dentro de otra.

 

¿Podemos traer la teomonía a este planeta?
 Los que no ven a la iglesia de Laodicea como la iglesia predominante del siglo XXI, ciertamente, no tienen ojos para ver los tiempos en que vivimos. Ravenhill dijo que Cristo no regresará a por tal iglesia. También se refiere a la determinación vana de algunos, que pretenden traer el Reino de Dios a la tierra en estos tiempos, algo que no podrá suceder hasta que el Rey vuelva a la tierra. Solamente hay un punto de vista que tiene valor, y es el de Dios. “Lo que es el hombre arrodillado delante Dios, eso es lo que él en verdad es, y nada más”, dijo Robert Marray McCheyne.

 

 

 23 de diciembre, 1987:

 Un muy bendecido Año Nuevo para vosotros y para vuestra querida familia. Estamos pasando un invierno caluroso, ¡que no es muy bueno en cuanto a matar insectos!

¿Puede ser restaurada?
 Poniendo a un lado las teorías del pre, medio y post-tribulacionismo, todos parecen estar de acuerdo en que estamos en el periodo de Laodicea. No me importa la opinión que los críticos de fuera de la iglesia tienen sobre ella, pero lo que Jesús dice me aplasta: “Pobre, miserable, desnuda y ciega”. ¿Volverá Jesús a por una esposa desnuda, pobre, ciega y coja? Los reconstruccionistas (movimiento dentro del cristianismo de algunos post-milenialistas que querían traer la teomonía, es decir, un gobierno basado en la ley divina, a la sociedad),  ahora quieren reconstruir la sociedad, aunque Harold Toynbee nos ha recordado que 19 civilizaciones se han derrumbado… sin embargo, intentamos usar el escombro para edificar de nuevo. Los restauracionistas (movimiento para restaurar la iglesia desde adentro, unificando a todos los cristianos en un solo cuerpo), intentan restaurar diáconos, según el  estándar de Hechos 6, y evangelistas, según el de Hechos 8. ¿No aprenderemos nunca que la carne es la carne con sus cientos de debilidades? Los maestros del “reino” (otro movimiento) han olvidado, aparentemente, que el Reino de Dios no viene con observación (fíjate en la traducción más correcta, en LBLA… “no viene con señales visibles”), y que algunos en el Reino serán echados a las tinieblas de afuera…

 

Sobre el reconstruccionismo:

https://es.wikipedia.org/wiki/Reconstruccionismo_cristiano

 Sobre el restauracionismo:

https://es.wikipedia.org/wiki/Restauracionismo

 Sobre el dominio o reino teología:

https://es.wikipedia.org/wiki/Dominionismo

 

 

 


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